La reforma de la Ley de Arrendamientos ha tenido tanto tratamiento mediático que puede parecer más de lo que en realidad ha sido. A la hora de la verdad ha consistido poco más que en disminuir la duración obligatoria de los alquileres de vivienda, que para el casero pasa de 5+3 años a 3+1, y para el inquilino ha quedado reducida a seis meses. Por lo tanto cuando llegue el momento de redactar un contrato de alquiler a partir de 6 de junio de 2013, habrá que tomar en consideración pocas medidas para adaptarlo a la ley reformada, entre las que cabe destacar las siguientes: A.- DURACION:  Como ha quedado dicho se ha disminuido la duración obligatoria para el casero, pero por ser un imperativo legal esta circunstancia es i...