Ante la situación de falta de liquidez, un hipotecado se podría plantear: ¿es mejor ampliar el capital de la hipoteca o pedir un préstamo personal? A priori, la mejor opción es ampliar la hipoteca, ya que los intereses de estos préstamos suelen ser mucho más bajos que los de los personales. Sin embargo, ésta sería una respuesta rápida y no del todo correcta, porque no siempre es posible ampliar la hipoteca y la decisión final depende de muchos factores. El comparador de finanzas personales HelpMyCash.com analiza los pros y contras de cada opción para elegir la más conveniente con criterio. 

Ampliar hipoteca

Si queremos pagar un interés más bajo, lo mejor es ampliar la hipoteca, ya que los tipos de éstas no suelen superar el 4 %. A pesar de esto, una hipoteca tiene un plazo de amortización más largo y en términos absolutos, se podrían pagar más intereses. 

Ampliar la hipoteca se realiza a través de una novación, es decir, negociando con el banco unas nuevas condiciones. Esta operación tiene un coste añadido si en el contrato de la hipoteca figura una comisión por novación. Además, deberemos afrontar el pago del IAJD (impuesto de actos jurídicos documentales), que supone un 0,50 % sobre el capital que se está ampliando. En total, modificar las condiciones puede llegar a costar unos 1.500 euros. 

Préstamo personal

En general, es complicado encontrar préstamos personales con intereses por debajo del 6 %. Además, si la cantidad de dinero que se necesita es elevada, el coste en vinculaciones será mayor. La finalidad de éste también influirá en el interés, porque no es lo mismo pedir un crédito de estudios, con un interés bajo que un préstamo para viajar, cuyo interés será superior. 

Hay que tener en cuenta que, si solicitamos un préstamo personal y además seguimos pagando las mensualidades de la hipoteca, tendremos que asumir otra cuota cada mes, y es recomendable que entre las dos no superen el 35 % de los ingresos mensuales. 

¿Cuándo me conviene cada opción?

Los siguientes consejos servirán para elegir la opción que más nos conviene. 
Es recomendable ampliar la hipoteca si: 
El banco ha aceptado realizar una novación de la hipoteca. 
Disponemos del dinero que tendremos que desembolsar para asumir los gastos de gestión.
No nos quedan muchos años para acabar de pagar la hipoteca.
En cambio, es conveniente solicitar un préstamo personal si:
El banco con el que tenemos la hipoteca no ha aceptado la ampliación. 
No disponemos de ahorros suficientes para asumir los gastos de ampliación.
Necesitamos poco capital y con la oferta que nos han hecho no exigen mucha vinculación.

Artículo original en http://www.finanzas.com/